Nuestros autores... ¡dan la cara!

 

Ted Simon, autor de LOS VIAJES DE JÚPITER... probablemente, la última gran exploración en solitario con un vehículo a motor.

Un romántico y un estrafalario al que todo el mundo adora.

La expedición de Fridtjof Nansen de 1893 lanzó la exploración polar a la era moderna... pero lo más importante es que la intensidad de su mirada cautivó a todas las chicas de la oficina :-) (y a algún chico también)

Suso Mourelo, gallego afincado en USA.

Con su obra ADIÓS A CHINA, entra en la categoría de visionario, pues vaticinó el gran cambio del gigante asiático.

Roald Amundsen tiene muy difícil presentación:

"Llegó, vio y venció", con un estilo puro y con la belleza de la sencillez. Nunca llevó a nadie a morir a los polos.

Su hazaña en el polo Sur fue ensombrecida por el extraño y enfermizo sensacionalismo que glorificó y encumbró a un incompetente perdedor, el capitan Scott, que fue al polo a terminar con su vida y con la de sus cuatro compañeros.

Para nosotros siempre será "El hombre de Troya".

Heinrich Schliemann, desde niño, y motivado por las lecturas que su padre le hacía de los poemas épicos de Homero, creyó ciegamente que Troya, una cuidad nacida de la fantasía, existió realmente.

Contra todo pronóstico, y prácticamente sin apoyos, comenzó la búsqueda de aquella ciudad «inventada» y... ¡la encontró!

Mark Twain: siempre me he preguntado (pregunta tonta) ¿como se pueden escribir cosas tan divertidas teniendo una vida tan dramática?

Autor de PASANDO FATIGAS, un hilarante viaje por la fiebre del oro.

Giovanni Schiaparelli, autor de LA VIDA EN MARTE, director del observatorio de Brera y astrónomo competente. Pasaría a la historia, sin embargo, por uno de los mayores errores de la historia de la astronomía: su teoría de los canales marcianos.

Robert E. Peary... probablemente, uno de los más grandes estafadores en la historia de la exploración.

Frederick Cook, otro de los estafadores de la historia de la exploración. Aunque muchos aseguran aún que, si bien Cook nunca llegó al polo Norte, siempre pensó sinceramente que lo había logrado. Al contrario que Peary, del que se dice que siempre supo que no había llegado y mintió hasta su muerte.

Gustavo Cuervo, incansable viajero (lo llaman) y gran conversador (lo es). Autor de SIN FRONTERAS y otros relatos y madrileño universal hasta la médula.

Kjartan Fløgstad, noruego de nacimiento, chileno de adopción.

Noruega conoce la poesía en español gracias a sus traducciones. Autor de PYRAMIDEN, retrato de una utopía abandonada. Un viaje a la ciudad minera fantasma en la zona rusa de las islas Svalbard. Mirada sincera, y emociones críticas con el savoir faire de los nórdicos.

El capitán Robert Falcon Scott fue, quizá, víctima de su ambición y de su “misión”, lo que le llevó a sacrificar a sus hombres y a obviar un cúmulo de errores que lo condujo al fracaso. Existen muchas opiniones contrarias a esta, lo que no deja de ser sorprendente 100 años después de su expedición. Su Diario del Polo Sur, es espeluznante, y narra su propia muerte en directo.

Ernest Shackleton es otro héroe británico cuyos méritos no pueden enumerarse por sus logros, pues ninguna de sus expediciones alcanzaron los objetivos iniciales. Su expedición más famosa, la del Endurance, ni siquiera llegó a pisar tierra firme en el continente antártico, pese a lo cual se la pone como ejemplo de supervivencia y liderazgo. Para comprobar si esto es verdad o no, hemos editado el relato de la expedición que el propio Shackleton nos legó.

Knud Rasmussen es aún recordado en Groenlandia como “el hombre al que precedía su sonrisa”. Sus méritos como explorador han sido ensombrecidas por sí mismo, pues su ingente trabajo de campo como antropólogo es la base de cualquier acercamiento a la gran cultura del ártico: El pueblo Inuit.

Pepa Aoíz es una de las ilustradoras más viajadas y leídas que conocemos. Y la única que confecciona unos cuadernos bellísimos de sus viajes. Namasté es un trabajo personal lleno de apuntes rápidos y del natural de un viaje por la India. Primer premio de Literatura de Viajes Interfolio.

Edouard de Perrodill es poeta y recordman de la bicicleta. La única vez que hemos visto unido deporte y poesía. Enamorado de sus vecinos españoles, en 1893 cubrió la distancia entre París-Madrid en un tiempo récord. Aunque parezca mentira, de ahí salió uno de los libros más amenos y divertidos de Interfolio, ¡BICI! ¡TORO!

Henry Farman se convirtió en el ilustrador improvisado de ¡BICI! ¡TORO! y lo incluimos con honores en la categoría de autor, pues acompañó a Perrodill en su periplo por España. Se convertiría en uno de los ingenieros aéreos más importantes de Francia. Inauguró la primera linea comercial entre París y Londres y su compañía se integraría en Air France. Digno representante del ritmo infernal del siglo XX.

Eduardo Pérez Ortíz fue oficial del ejército español y alcalde socialista de Melilla durante la República. Vivió uno de los hechos más traumáticos de la historia de España: el Desastre de Annual y posterior cautiverio por los rifeños. Su testimonio directo es espeluznante y justamente crítico. Alfonso XIII dijo a su liberación y a la de sus compañeros: “Parece resultar muy cara la carne de gallina”. Así trataba la monarquía a sus héroes.

Peter Freuchen, compañero inseparable de Rasmussen durante la V expedición Thule, fijaría su residencia en Groenlandia, incapaz de lidiar con el orden danés. Autor estrella para conocer el mundo inuit desde dentro, conseguirá revolverte el estómago con sus narraciones, pero jamás encontrarás nada más auténtico que Aventura en el Ártico.

Liv Arnesen es, además de la primera mujer en alcanzar el polo Sur, una gran profesional de la educación que siembra la semilla de la conciencia ecológica en sus alumnos. Conociéndola podemos decir que ella valora mucho más esto último que sus hazañas en el hielo. Un ser excepcional, con la gran humildad a la que nos tienen acostumbrados las grandes personas. Cuanto más grande, más humilde.

T. E. Lawrence, más conocido como Lawrence de Arabia, es mundialmente conocido (y a la vez desconocido) por haber liderado la rebelión árabe durante la I Guerra Mundial. Sus cartas de juventud son claves para conocer los antecedentes de su formación, de su personalidad –exhibicionista y tímida a la vez–, y de la razón por la que fue elegido por el mismísimo Imperio Británico para echarle a la espalda toda la responsabilidad de su política en Oriente Medio.

Nick Gillain, se enroló en las Brigadas Internacionales para luchar del lado republicano en la Guerra Civil española. En cuanto pone un pie en España es engullido por la vorágine de la guerra moderna y por la maquinaria del credo político comunista, hasta el extremo de percatarse de que es imposible un combate efectivo contaminado por los ideales.

Eduardo Juarez Valero, prologuista y anotador de lujo de El Mercenario; en el se confunden las facetas de historiador y detective cuando su materia de estudio cuenta con supervivientes en poder de un testimonio. Es Doctor en Historia, profesor en la Universidad Carlos III, presidente del Centro de Investigación de la Guerra Civil Española (CIGCE) y Cronista Oficial del Real Sitio de San Ildefonso, entre otras “pasiones”.